18 febrero 2012


CANTOS EN LA CALLE

ESPEJISMO

Extinguidas las falsas claridades,
derruidas las mentidas certidumbres,
desechado el absurdo de la lógica,
disociado el sujeto de su objeto,
abatido el pedestal de la objetividad,
queda de esta calle
la visión engañosa
de la recursiva
mendicidad.



PORIAJHU

Sacó la madre
su mano
del tacho de basura
y comenzó el niño
a masticar su pan.

Pobreza de mi pueblo
de mi gente,
¿Quién lo cambiará?





CARAS SUCIAS

Un signo
una voz
una mirada,
el gesto tendido en algún atrio,
la súplica surgiendo de un zaguán,
dos ojos macilentos en la plaza,
el cuerpo endeble maltratado
la inocencia perdida, violada,
los chicos de la calle,
caras sucias,
presente y futuro de mi pueblo
desgarrados poemas de miseria
mendicantes de afectos
y de pan.




TRILOGÍA
DEL AMOR HALLADO


A 1

Está solo,
sentado en una plaza,
los otros,
ellos,
ellas,
en multitud se acercan,
y pasan,
y le miran,
y se miran,
se detienen los ojos en los ojos
y enmudecen las miradas.
Por un instante fugaz,
o casi eterno,
las almas se encuentran,
se tocan, se estremecen,
se desean.
Quizá tan solo un beso,
un abrazo,
una lágrima.

Tal vez, tan solo una palabra.
Mas,
todos pasan,
se alejan,
se pierden,
se esfuma una esperanza.
Y el queda solo.
Tendida su belleza displicente
en el banco de una plaza.




A 2

En la profundidad
de la noche
se miraron.

En que difiere
la avidez de sus miradas
de la tuya
o de la mía?

En su coraje quizá
o en su inocencia.

Arropados
por el tibio celaje
de la hierba
y el tacto suave
del rocío,
se durmieron


Despertaron
al murmullo de las alas
y la ternura de los silbos.

Sonrientes,
Se miraron.
Y por distintos caminos
se perdieron.




A 3

De nuevo
se encontraron.

Puede el tiempo,
la huida,
la distancia,
disipar
el signo de aquel agua,
la tersura del aceite,
la eternidad de la palabra?

En realidad,
la ofensa,
la traición,
el abandono,
jamás
lo habían separado.



El uno intuía la luz permanente
de sus ojos,
el otro perseguía la sombra vacilante
de sus pasos.


Así,
otra vez se reencontraron.

Intenso fue el beso y el abrazo,
de dos seres
que nunca se olvidaron.





BAHIA DEL SOL

Bahías. Amor de riberas que abrazan
las aguas del río, las aguas del mar.
El tibio regazo que guarda, resguarda,
que encierra, conserva y preserva
a veces para siempre
para siempre amar.

Bahías. Piedra bautismal de América.
América negra. América blanca, mestiza
rubiamorenacobriza, la piel impregnada
en agua ritual.

Esta no es la blanca bahía argentina,
La Bahía-Honda cubana
o la Grande Bahía antillana
que acunan las aguas de mar.

La dulce bahía asuncena
tampoco es aquí.
Aquel portal en poemas
Que espeja al solar guaraní.

Ni es Bahía de Todos los Santos.
Es la correntina Bahía del Sol,
allí donde moran los peces dorados
y habitan los duendes del agua,
las yaras del monte, del árbol,
del ave y la flor.

Seductor remanso de ríos de América,
del cauce asunceno y el Gran Paraná
refugio de sueños, de magia, de amor,
pueda que en las tardes un eco lejano
nos traiga las voces de quien te sonó
Bahía del Sol.



CUANDO ESE DIA LLEGUE

Cuando ese día llegue
levantaré la tierra entre mis manos
y besaré el terrón, la raíz, el tallo
y la arrojaré gritando
es mía, Señor, es mía
esta tierra que es tumba de mi padre
y se bebió la sangre del hermano.

Cuando ese día llegue
levantaré a los hijos sobre el brazo
y mostraré diciendo: esto es de ustedes
el maizal, el campo, el monte.
Esto no es grande, pero es de ustedes.
Ya no serán los pobres conchabados,
Serán hombres.

No llores, mujer seguí rezando.
Yo sé que a veces pienso y hablo
por demás.
Pero te juro, mujer, por esta cruz
y este facón, por estos hijos,
que si ese día no ha llegado
está llegando.


PLAZOLETA
DEL ENSUEÑO

I
Jamás hubiera soñado
Juan de Vera
que esta plaza con su nombre
la poblaran tantas voces,
tantos sueños
e ilusiones
de los jóvenes.
¿Sólo sueños?
Tendidos sobre el césped
arrumacos y caricias
febricientes.
Suena el beso. Y es vencida
la timidez adolescente.

II
Plaza del sol y de palmeras
Tipas añejas ¡cuánta historia
bajo ramas verdinegras!

Y al abrazo de su sombra
la imagen de aquel santo
que amara a la juventud
y sus quimeras.

III
Juan de Vera. Plaza en luz
Y flores nuevas
¡Vidas nuevas!
Bullangueras carcajadas
Por miríadas
que se cruzan
avarientas y sedientas
que se entregan
al brotar la primavera.




DE ÁNGELES

¿UN ANGEL?

Hoy encontré a un joven
sentado junto a mí,
que mirándome preguntó
si creía en Dios.
-Porque yo creo en Dios – musitó.
Miré entonces al adolescente:
rubio, blanco, hermosa tez,
suave voz.
- Yo también - sonriendo respondí.
- ¿De qué credo sos? – pregunté.
- Pienso que no interesa el credo
para creer y amar a Dios-
con pausada voz me respondió.
Lo escuché asombrado y se lo dije:
- Admiro tu edad y tu coraje
para hablar así de Dios.
No conozco jóvenes creyentes
que se atrevan a hablar así
de su Señor -

- Nos tratan de locos – dijo – y se ríen,
pero no conocen ni aman a Dios.
Yo le agradezco siempre
la hermanita que le pedíamos
y mi madre soñaba tener.

Seguimos hablando, yo asombrado;
él sereno, tranquilo, sin temor.
-¿De qué colegio sos?
- La Regional, me dijo
¡Esa es mi escuela, allí estudié,
me recibí, allí ejercí! – exclamé
Me miró y sonrió.
De pronto, inclinó un poco su cabeza
hacia mi hombro
y murmuró.
- Repetiría conmigo lo que diga yo?
Reflexioné un segundo y respondí: sí.

Y de labios de un niño adolescente
en un rincón de colectivo
repetí
una oración de amor
y de perdón a Dios.

- ¿Cómo te llamás? – le pregunté
y él dijo: Juan.
¡Se llamaba Juan!
¡Y no era el hombre
que anunciaba los pasos del Señor!
¡Era un joven que sin miedo proclamaba
la existencia y el amor de Dios!

Se despidió, agitó sus brazos,
bajó y se fue.
Nunca más lo ví.
Inútilmente lo busqué.
Entonces, muchas veces me pregunto:

¿Realmente, era un joven
o era un ángel
quien me encontró
esa vez?




PESADILLAS

PESADILLA UNO

Pestilentes caranchos
amarillos
se llegan venteando
la imagen de mi cuerpo
desnudo
tendido en el montículo.
Con sus fauces repletas de graznidos,
de hambrientos metálicos
graznidos,
se arrojan sorbiendo
a picotazos
la luz de mis pupilas
vaciando la cuenca de mis ojos,
hendiendo con sus garras
mis costillas,
revolcándose en la sangre
de mi pecho,
en el flujo viscoso
de mi semen,


y al hallarlo ardiente,
llameante,
-oh dioses del Olimpo-
se elevan
-inmortales ladrones-
alzando mis entrañas
en sus picos.




PESADILLA DOS

Erguidas en sus colas
negras,
overas,
amarillas,
reptando enloquecidas,
veloces,
aviesas,
agresivas,
me cercan, me muerden y me pican.
Se trepan por los muslos,
se cuelgan de los brazos,
envuelven mi cintura y se suben
mirándome a los ojos.
Se hunden en mi boca mordiéndome la lengua,
las encías.
Me atraviesan,
se entrelazan al son del cascabel y del siseo.

Y danzan
al compás furibundo de los crótalos,
anidan en mi sexo
y copulan.
Desesperado entreabro los ojos
Y despierto.
Inútilmente.
En la oscuridad del cuarto,
siguen ellas
mirándome en silencio.



EL BALCÓN ABIERTO

Un balcón abierto
símbolo
del amor que se aguarda
o el amor que se aleja.

EL BALCÓN ABIERTO

Ayer,
se me fue un amigo.
Muy de madrugada
se me fue un amigo
No cantaba el gallo
ni asomaba el alba
y se fue el amigo.

Luceros sus ojos
en rostro de nácar,
espiga de nardo
con viriles pasos.
Alta iba su frente
cuando lo llevaron.

Atrás,
maniatadas,
musicales
manos.

Granada
en vigilia
Viznar aun dormita
cuando cinco sombras
su oración caminan.
También va mi amigo
que pide en silencio
“si muero,
dejad
el balcón abierto”.

Cruje el puentecillo
de la fuente grande.
Ainadamar,
fuente
de las lágrimas en

idioma árabe.
Se ha roto el silencio
con el murmurío
de la acequia pura
que pronto,
muy pronto,
cuajarón de sangre
teñirá violento.

Ya resuena el alto.
Ya suenan los tiros.
Federico cae,
Su cuerpo está yerto.
Allí lo rematan.

¡Inútiles balas!
¡Inmortales balas!
¡Jamás
un poema será fusilado
ni un poeta
muerto!

¡Federico vive
mi amigo no ha muerto!
Por aquel balcón
Federico ha vuelto.

¡Federico vive!
Dejad el balcón abierto.



FEDERICO

¿Por qué te mataron, Federico?
¿Porqué osaste vivir tu propia vida
en libertad?
¿Porqué osaste elevar en libertad
tu propio canto?
¿Qué quisieron matar? ¿La unción
de tus poemas?
¿El murmurío mágico de
tus canciones?
¿La seductora melodía de tu voz?
¿El limpio y puro trazo de tus imágenes?
¿Tu transporte del mundo al escenario?
¿Tu apasionada inspiración
sobre el teclado?
¿Tu andaluza valoración
del amor gitano?

¿O la belleza nacarada de tu rostro?
¿La varonil cadencia de tus pasos?
¿La seducción de tu sonrisa en tu mirada?
¿La atractiva llamarada de tu estampa?
¿La envidia de la tersura de tus manos
deslizándose
sobre el cuerpo de los seres
que amaste y te amaron?
¡Bah! Prejuicios y estupideces de una época
¿Y en la nuestra? ¿Aquí y ahora?
Al reencarnarte
¿volverán a traición a fusilarte?
No, Federico: tu recuerdo pervive y permanece.
Estás vivo.
Y nadie jamás podrá matar a un poeta,
Nadie podrá jamás matar la poesía.

14 septiembre 2010

Nos veremos junto al Río

¡Cuantas tardes y mañanas nos han encontrado trabajando, escribiendo, corrigiendo! ¡Cuantas veces hemos modificado versos, párrafos, imágenes! Hasta que con tu sonrisa de satisfacción me decías imprimilo así.

Y pasaron cuentos, poesías, investigaciones... pero quedaba la alegría de ver un buen producto final.

¡Cómo contagiaba tu energía! tus ganas de seguir a toda hora.

Al verte en una cama sin fuerzas para seguir escribiendo venían a mi mente esas horas de trabajo, de viajes, de anécdotas e historias que la vida te fue ofreciendo y vos las ibas almacenando para poder compartirlas con amigos, colegas y alumnos.

Y en esa situación, debilitado por una cruel enfermedad, seguías dándome indicaciones de cómo arreglar o modificar algún trabajo.

Fuiste para mi un gran amigo, y un gran ejemplo. Eso era para mi "no darte por vencido ni aún vencido".

Me hubiese gustado estar más tiempo a tu lado en tus últimos días, pero sabías la razón del impedimento.

Cuando el sábado me dijeron que no podía entrar a visitarte porque no era hora de visitas, al observarte a lo lejos tuve la impresión de que nos veríamos junto al río. Y se que ya estás allí esperando hasta que llegue ese día.

Mientras... seguiré tu ejemplo y diré como lo dice tu poesía "Mi amigo no ha muerto, dejad el balcón abierto".

Héctor

FALLECIÓ EL ESCRITOR FLORENCIO GODOY CRUZ



13-Sep-2010 A los 84 años falleció ayer el escritor y docente Florencio Godoy Cruz. Orgulloso de haber nacido el 14 de julio, fecha en la que se conmemora la Revolución Francesa, fue un defensor arraigado de la literatura regional.“En parte los logros de mi carrera se los tengo que agradecer a mi padre, que cada vez que cobraba su sueldo me traía algún libro a casa” había comentado a Xsupuesto, en una entrevista, Florencio Godoy Cruz. Entre los cargos que ocupó el escritor figuran haber sido delegado del Fondo Nacional de las Artes en la provincia y presidente de la Sociedad Argentina de Escritores (Sade) Corrientes. “Lo primero que escribí fue un poema que se llamaba “El limonero”, que hoy no sé donde está porque se traspapeló, fue para un certamen que se hizo en la localidad de Paso de la Patria en la época de la Fiesta del Dorado. El jurado consideró que era una bella poesía de un jovencito, aunque yo ya no era tan chico porque tenía 18 años” relató el poeta en una nota, en la que agregó que “eso me animó a seguir escribiendo, después realicé una canción para la escuela Belgrano, donde ejercía como docente”. En la oportunidad, el reconocido escritor, nacido en Corrientes, aseguró que “con la lectura de autores regionales y también debido a la amistad con muchos de ellos, me animé con la escritura de carácter regional. Así empecé con los cuentos sobre el Pombero, investigaciones también, y una poesía sobre el río Paraná”.




EL ESCRITOR FALLECIO EN LA MADRUGADA DE AYER



Falleció ayer el reconocido escritor Godoy Cruz


http://www.el-litoral.com.ar/ Fecha Publicación: Lunes, 13 de Septiembre de 2010



Hacía mucho tiempo que estaba enfermo pero nunca insinuó siquiera una despedida, nada más que por aferrarse a esta vida tan intensa, asido del afecto familiar, del brazo de los amigos, de la compañía de sus alumnos, de los que aún faltaba por conocer, de aquello que faltaba por hacer.
Florencio Godoy Cruz en uno de los últimos reportajes en la Redacción del diario El Litoral.A las 4.30 de la madrugada del domingo, falleció en un sanatorio de esta ciudad el escritor y profesor Florencio Godoy Cruz. De ascendencia guaranítica, que le gustaba marcar como referencia en su currículum, su padre era paraguayo y su madre correntina. En esta ciudad nació y vivió siempre y aquí se desempeñó como docente, como funcionario y como persona, compartiendo sus dones y su virtuosismo, al punto de saberlo necesario en cada acontecimiento, respondiendo con su presencia amable y considerada, en el ámbito cultural y literario. Si Florencio no iba a poder asistir, se excusaba con un llamado telefónico, con unas líneas escritas de puño y letra, quizás obsequiando uno de sus libros. No quería estar ausente de la fiesta de la vida. Había cursado sus estudios secundarios en la Escuela Regional y a ella volvió a ejercer cuando se recibió de profesor en Letras en la Universidad Nacional del Nordeste. “Cuando terminé mis estudios en la Escuela Regional, el padre Muras, director por entonces del Colegio Salesiano, creyó ver en mí aptitudes de vocación religiosa, por lo que me llevó al Seminario de Córdoba y allí inicié mis estudios de seminarista, siendo también explorador de Don Bosco (los famosos ‘pincha ratas’). Pero una cosa es la bondad y otra muy distinta la vocación, así que, convencido de tomar la decisión correcta, regresé a Corrientes y con el título de maestro fui a dar clases a los tobas del Chaco”, contó una vez para El Litoral.Realizó un postgrado internacional en Cultura y Comunicación como Gestor Cultural y fue docente en la carrera de Comunicación Social. Fue Delegado del Fondo Nacio-nal de las Artes y fue Director de Cultura en la Municipalidad de la Ciudad de Corrientes. Fue cofundador de la Sociedad Argentina de Escritores y Miembro del Consejo Federal de Cultura y Educación de la Asociación Bancaria Nacional.Florencio Godoy Cruz era un ser humano necesario para equilibrar lo urgente con lo mágico; escribía poesía aun al caminar, levitando hacia su propio espacio. Se lo podía ver y se lo debía escuchar, era un deber darle paso a su anuncio de visita, le encantaba viajar, sentirse delegado de la palabra, representante de un puñado de ilusiones con su verso. Era ferviente católico, amaba al Padre Pío de Pietrelcina y le dedicó su último libro, de la serie “Del canto mío”.Cantó a la muerte sabiendo que algún día la vería de frente. “¿Acaso crees que no me es cierta/ la certidumbre de tu llegada/ Muerte?” Interrogó en uno de sus poemas. Desde el hondo silencio, la calma cobijó su cuerpo agotado por el dolor y ya entregado al gozo de lo eterno, antes imploró: “Como canto ritual y antes de irme/¿se mudará mi piel cual de cigarra/ y enterraré mi voz al pie del árbol/ para volver de nuevo en el verano/ a despertar mi corazón callado?/ Retornaré así en cada estío/ al chirriar feliz del mediodía/ y a la dulce rojez de la sandía”. Cuesta resignar su ausencia en esta hora de la despedida. MONI MUNILLA.

Falleció Florencio Godoy Cruz



El reconocido poeta Florencio Godoy Cruz falleció el domingo de una enfermedad que lo aquejaba hace tiempo. Sus restos son velados de hoy en la casa funeraria Salom, sobre (San Juan 1465, y luego serán inhumados en el cementerio privado Jardín de Paz.


Florencio nació en la Ciudad de Corrientes, fue profesor de Literatura, Castellano y Latín en la UNNE, de niveles terciarios y secundarios, se desempeño en FACENA por más de 32 años, dictó cursos de posgrado y también dedicó su obra a la investigación y divulgación científica.
Escribió tectos didácticos, publicaciones periodísticas, ensayos y poesía. Recibió premios como el Poesía “Semana del Mar” en dos oportunidades, ganó el Certamen Provincial a la Producción Literatura Científica y obtuvo el premio Adelantado Juan Torres de Vera y Aragón.

Fue jurado del Gran Premio “Forti Glori”, del Certamen de Cuentos Navideños, organizado por el Diario “El Territorio”, Posadas, del Concurso de “Poemas Ilustrados”, y luego del “Premio Adelantado Juan Torres de Vera y Aragón”.

Fue delegado Fondo Nacional de las Artes en la Provincia, asesor Literario de la Comisión Arquidiocesana de Liturgia, Música y Arte Sacro, presidente del Seminario de Literatura Contemporánea, 1975, presidente de la Sociedad Argentina de Escritores, Corrientes, asesor Literario Permanente en la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Corrientes, director Consejo Editor “Historia de los Correntinos y de sus pueblos”, secretario de Cultura de la Asociación Bancaria, Seccional Corrientes y delegado de la “Fundación Mercosur-Cultura” de la Asociación Bancaria (SEB).

Entre sus libros destacados cuentan Invocación al Paraná – 3 Ediciones 3 ejemplares, Invocación al grito, Invocación guaraní y De magia y misterios. Su obra inédita dejó Paradoja y El Arte de la Comunicación.
Por: Moni Munilla

A mi amigo Florencio Godoy Cruz
www.corrienteshoy.com

LLUEVE EN SEPTIEMBRE

Llueve en septiembre. Como si supiera,
el cielo se anuncia triste porque partiste.
Nos dejás el dolor de esta cálida ausencia,
que se abraza al nombrarte como si así estuvieras.
Eras un ser de luz. ¡Hacía tanto bien
sentirte cerca de la sombra y la palabra!
Venías con los ojos del mañana, afable y ligero,
el tiempo se quebraba en los instantes,
como si no existiera, como si así pudieras.
Llueve en septiembre. Mientras escribo y te pienso,
los pájaros se posan en tu recuerdo quieto.
Oigo que trinan sobre el jazmín y están alegres,
acaso si me vieran mojarme junto a ellos...
Me aflige persuadirlos y en su canto los dejo.
Estoy volviendo de la oración, cruzo las manos
como si germinara tu vida, como si así aplazara
el crucial momento de la despedida.
Llueve, septiembre no ha florecido hoy y todo es gris,
solo tu nombre trae consigo la fragancia
y en mi costado se hace la luz.
Como si así entendiera.

Lunes, 13 de Septiembre de 2010

Falleció el reconocido escritor Correntino Florencio Godoy Cruz

http://www.confluenciafm.com.ar/



La Sociedad Argentina de Escritores -SADE- Paso de los Libres manifiesta su profundo dolor ante la noticia del fallecimiento del reconocido escritor correntino Florencio Godoy Cruz. Recientemente se le había otorgado en nuestra ciudad, durante el I Congreso de Literatura Correntina, el Premio a la Trayectoria.Sus miembros expresan su cariño y su recuerdo a quien fue uno de los escritores más representativos de nuestra literatura, de generosidad y predisposición hacia los escritores más jóvenes; y acompañan el sentimiento de sus familiares. Recientemente se le había otorgado en nuestra ciudad, durante el I Congreso de Literatura Correntina, el Premio a la Trayectoria. Hacía mucho tiempo que estaba enfermo pero nunca insinuó siquiera una despedida, nada más que por aferrarse a esta vida tan intensa, asido del afecto familiar, del brazo de los amigos, de la compañía de sus alumnos, de los que aún faltaba por conocer, de aquello que faltaba por hacer.Texto extraido: El LitoralDe ascendencia guaranítica, que le gustaba marcar como referencia en su currículum, su padre era paraguayo y su madre correntina. En la ciudad de Corrientes, nació y vivió siempre y allí se desempeñó como docente, como funcionario y como persona, compartiendo sus dones y su virtuosismo, al punto de saberlo necesario en cada acontecimiento, respondiendo con su presencia amable y considerada, en el ámbito cultural y literario. Si Florencio no iba a poder asistir, se excusaba con un llamado telefónico, con unas líneas escritas de puño y letra, quizás obsequiando uno de sus libros. No quería estar ausente de la fiesta de la vida. Había cursado sus estudios secundarios en la Escuela Regional y a ella volvió a ejercer cuando se recibió de profesor en Letras en la Universidad Nacional del Nordeste. “Cuando terminé mis estudios en la Escuela Regional, el padre Muras, director por entonces del Colegio Salesiano, creyó ver en mí aptitudes de vocación religiosa, por lo que me llevó al Seminario de Córdoba y allí inicié mis estudios de seminarista, siendo también explorador de Don Bosco (los famosos ‘pincha ratas’). Pero una cosa es la bondad y otra muy distinta la vocación, así que, convencido de tomar la decisión correcta, regresé a Corrientes y con el título de maestro fui a dar clases a los tobas del Chaco”, contó una vez.Realizó un postgrado internacional en Cultura y Comunicación como Gestor Cultural y fue docente en la carrera de Comunicación Social. Fue Delegado del Fondo Nacional de las Artes y fue Director de Cultura en la Municipalidad de la Ciudad de Corrientes. Fue cofundador de la Sociedad Argentina de Escritores y Miembro del Consejo Federal de Cultura y Educación de la Asociación Bancaria Nacional.Florencio Godoy Cruz era un ser humano necesario para equilibrar lo urgente con lo mágico; escribía poesía aun al caminar, levitando hacia su propio espacio. Se lo podía ver y se lo debía escuchar, era un deber darle paso a su anuncio de visita, le encantaba viajar, sentirse delegado de la palabra, representante de un puñado de ilusiones con su verso. Era ferviente católico, amaba al Padre Pío de Pietrelcina y le dedicó su último libro, de la serie “Del canto mío”.Cantó a la muerte sabiendo que algún día la vería de frente. “¿Acaso crees que no me es cierta/ la certidumbre de tu llegada/ Muerte?” Interrogó en uno de sus poemas. Desde el hondo silencio, la calma cobijó su cuerpo agotado por el dolor y ya entregado al gozo de lo eterno, antes imploró: “Como canto ritual y antes de irme/¿se mudará mi piel cual de cigarra/ y enterraré mi voz al pie del árbol/ para volver de nuevo en el verano/ a despertar mi corazón callado?/ Retornaré así en cada estío/ al chirriar feliz del mediodía/ y a la dulce rojez de la sandía”.
Sebastián Briones


EN EL DÍA DEL ESCRITOR SE RINDE HOMENAJE A FLORENCIO GODOY CRUZ http://www.xsupuesto.com.ar/


13-Jun-2010 Será a las 19 en el Teatro de la Ciudad, con el objetivo de revalorar su espíritu e iniciativa por mantener viva nuestras raíces, además de repasar su fructífera trayectoria en la cultura correntina. Hoy en el Teatro de la Ciudad, ubicado en el Pasaje Villanueva 1470, celebrando el día del escritor, se realizará un homenaje al poeta y escritor Florencio Godoy Cruz. El evento está organizado por jóvenes que rescatan del autor su gran trayectoria y lo ven como ejemplo por su dedicación y aportes que realizó en la cultura correntina. Muchos de estos jóvenes pertenecen a distintas instituciones y pretenden a través de este humilde homenaje revalorar el amor por la literatura, el idioma y el rescate que este brillante artista y docente realiza de nuestras raíces. La invitación está dirigida a quienes fueron sus alumnos, colegas, instituciones, organismos oficiales y para todo aquel que compartió junto a Godoy Cruz proyectos a lo largo de su vida cultural. Cabe recordar que Florencio Godoy Cruz ejerció como profesor, escritor y poeta. Fue delegado del Fondo Nacional de las Artes y dos veces Director de Cultura y Turismo de la Municipalidad de la Ciudad de Corrientes. Se caracterizó por ser una persona que contagiaba su entusiasmo por desarrollar proyectos para la difusión cultural en todos los rincones de la provincia, la región, el país e incluso más allá de nuestras fronteras.




FALLECIÓ EL ESCRITOR CORRENTINO
13/09/2010 - diarioepoca.com



Godoy Cruz, un promotor de la literatura correntina



A lo largo de sus 85 años promovió y difundió la literatura correntina en todo el país y el exterior. Aseguran que no hubo una pluma correntina que haya descripto tan bien al río Paraná.
Incansable hacedor, promotor y acompañante de actividades culturales; maestro y escritor, Florencio Godoy Cruz falleció ayer. El ambiente cultural de Corrientes y de la región está de luto, se fue uno de sus más grandes exponentes y difusores. El ambiente académico también llorará su ausencia pues enseñó a varias generaciones de “su” escuela, la “Regional” “Estrada”, en donde cursó sus estudios y luego fue maestro. También recorrió las aulas de la enseñanza superior en la Carrera de Comunicación Social de la Universidad Nacional del Nordeste. Escritor por naturaleza, poeta por elección. Atrevido en una sociedad conservadora, que en un tiempo no entendió a los de su clase. Godoy Cruz ante todo era un promotor de la cultura y de la enseñanza de la literatura correntina. Recordado por sus alumnos por su carácter afable, proclamaba a los cuatro vientos el respeto a la lengua, a la utilización adecuada de la misma, y pedía que aprovechen la riqueza del castellano en todo su esplendor. Sus 85 años de vida trabajó de bancario, pero su espíritu era poeta. De sangre guaraní, pues era correntino con ascendencia paraguaya, llevó la literatura correntina a diferentes congresos y cátedras a lo largo de toda Argentina y el exterior. “Poroto”, como le decían sus amigos, fue homenajeado en vida. La biblioteca del Colegio Argentino del barrio San Jerónimo, de la ciudad de Corrientes, lleva su nombre. El pasado 13 de junio, Día del Escritor, recibió su último reconocimiento en el Teatro de la Ciudad, un mes después participó de la Feria Internacional del Libro de Asunción. Muchos aseguran que se sentirá un vacío, pues su tarea de difusión de la literatura autóctona es incomparable. A lo largo de su vida escribió 12 libros, de los cuales 9 son poemas. Sus poemarios publicados son Invocación al Paraná, Invocación al grito (1978), Invocación guaraní (1984), Paradojas, Ciencia en la poesía (2004) y Cantos en la calle. Su restos fueron velados en la empresa Salom y hoy las 10 serán enterrados en el cementerio parque Jardín Natural, ubicado detrás de cementerio San Juan Bautista.


PESAR DE LA SADE GOYA POR EL FALLECIMIENTO DE FLORENCIO GODOY CRUZ



La entidad que núclea a los escritores de nuestra ciudad, hizo notar la tristeza que produce entre sus integrantes el fallecimiento del reconocido escritor Florencio Godoy Cruz, acaecido el último fin de semana luego de padecer una penosa enfermedad.
TEXTUALProfundo pesar produce a S.A.D.E. Goya el fallecimiento del profesor FLORENCIO GODOY CRUZ, prolífico y destacado escritor correntino, cofundador de S.A.D.E. Corrientes, quien nos brindara la satisfacción de participar en el I Encuentro Internacional de literatura desarrollado en 2008, organizado por esta Comisión Directiva y también, no hace mucho, impartió en esta ciudad, a nuestro pedido, un curso de oratoria, ofreciéndose a realizar una segunda etapa visto el interés de los participantes.
En esa oportunidad nos prometió participar del III Encuentro Internacional de literatura durante los días 14 al 17 de octubre próximo. El profesor GODOY CRUZ ya no está, pero su recuerdo, su imagen y su ejemplo permanecerán siempre entre nosotros.
RAMON CAVALIERI, presidente, y JUAN C. IZQUIERDO, secretario de Prensa.


DESPEDIDA AL RECONOCIDO POETA Y PROFESOR.

el-litoral.com.ar

Una mañana lluviosa para un sentido adiós al escritor Florencio Godoy Cruz
Fecha Publicación: Martes, 14 de Septiembre de 2010
Los restos del hombre de las letras y la poesía correntina fueron inhumados ayer. El cortejo integrado por familiares y amigos le dieron la despedida a uno de los exponentes de la cultura con fuertes raíces guaraníticas.
Familiares y amigos despidieron ayer por la mañana los restos de Florencio Godoy Cruz, un exponente de la literatura correntina. El escritor y profesor Florencio Godoy Cruz fue inhumado en la mañana de ayer en un acto con presencia de familiares y amigos que protagonizaron un sentido adiós a uno de los exponentes de la cultura correntina, con fuertes raíces guaraníticas.El hombre de las letras y poesías, falleció en la madrugada del domingo a los 85 años y distintos sectores expresaron su congoja por la noticia, tanto del ámbito cultural como de instituciones escolares en las que colaboraba Godoy Cruz, como el caso de la biblioteca de la escuela secundaria Nº 15 “Colegio Argentino” del barrio San Gerónimo.Florencio nació en Corrientes y en su origen se unieron la sangre correntina y la paraguaya. Egresó de la Escuela Normal Nacional Superior, “José Manuel Estrada”, donde tiempo después ejerció la docencia. Fue profesor de Letras y realizó estudios de Filosofía y Teología en el Instituto Internacional “Clemente J. Villada” de Córdoba.Fue delegado del Fondo Nacional de las Artes y dos veces Director de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Corrientes. En la carrera de Comunicación Social de la Unne, se desempeñó en la cátedra de Lingüística y Folklore. Además fue cofundador de la Sade local.En 1977, publica su primera obra literaria “Invocación al Paraná”, luego vendría en 1978 “Invocación al Grito” y más adelante “ Invocación Guaraní”.Por su prolifera actividad por la cultura, la despedida de ayer fue emocionante, en medio de la lluvia sobre su Corrientes.
Murió Godoy Cruz, un promotor de la literatura correntina. Nordesteya.com

A lo largo de sus 85 años promovió y difundió la literatura correntina en todo el país y el exterior. Aseguran que no hubo una pluma correntina que haya descripto tan bien al río Paraná.

Generales 13-09-2010

Incansable hacedor, promotor y acompañante de actividades culturales; maestro y escritor, Florencio Godoy Cruz falleció ayer. El ambiente cultural de Corrientes y de la región está de luto, se fue uno de sus más grandes exponentes y difusores. El ambiente académico también llorará su ausencia pues enseñó a varias generaciones de “su” escuela, la “Regional” “Estrada”, en donde cursó sus estudios y luego fue maestro. También recorrió las aulas de la enseñanza superior en la Carrera de Comunicación Social de la Universidad Nacional del Nordeste. Escritor por naturaleza, poeta por elección. Atrevido en una sociedad conservadora, que en un tiempo no entendió a los de su clase. Godoy Cruz ante todo era un promotor de la cultura y de la enseñanza de la literatura correntina. Recordado por sus alumnos por su carácter afable, proclamaba a los cuatro vientos el respeto a la lengua, a la utilización adecuada de la misma, y pedía que aprovechen la riqueza del castellano en todo su esplendor. Sus 85 años de vida trabajó de bancario, pero su espíritu era poeta. De sangre guaraní, pues era correntino con ascendencia paraguaya, llevó la literatura correntina a diferentes congresos y cátedras a lo largo de toda Argentina y el exterior. “Poroto”, como le decían sus amigos, fue homenajeado en vida. La biblioteca del Colegio Argentino del barrio San Jerónimo, de la ciudad de Corrientes, lleva su nombre. El pasado 13 de junio, Día del Escritor, recibió su último reconocimiento en el Teatro de la Ciudad, un mes después participó de la Feria Internacional del Libro de Asunción. Muchos aseguran que se sentirá un vacío, pues su tarea de difusión de la literatura autóctona es incomparable. A lo largo de su vida escribió 12 libros, de los cuales 9 son poemas. Sus poemarios publicados son Invocación al Paraná, Invocación al grito (1978), Invocación guaraní (1984), Paradojas, Ciencia en la poesía (2004) y Cantos en la calle. Su restos fueron velados en la empresa Salom y hoy las 10 serán enterrados en el cementerio parque Jardín Natural, ubicado detrás de cementerio San Juan Bautista

15 marzo 2008


TRILOGÍA
DEL AMOR HALLADO

A 1

Está solo,
sentado en una plaza,
los otros,
ellos,
ellas,
en multitud se acercan,
y pasan,
y le miran,
y se miran,
se detienen los ojos en los ojos
y enmudecen las miradas.
Por un instante fugaz,
o casi eterno,
las almas se encuentran,
se tocan, se estremecen,
se desean.
Quizá tan solo un beso,
un abrazo,
una lágrima.

Tal vez, tan solo una palabra.
Mas,
todos pasan,
se alejan,
se pierden,
se esfuma una esperanza.
Y el queda solo.
Tendida su belleza displicente
en el banco de una plaza.


A 2


En la profundidad
de la noche
se miraron.

En que difiere
la avidez de sus miradas
de la tuya
o de la mía?

En su coraje quizá
o en su inocencia.

Arropados
por el tibio celaje
de la hierba
y el tacto suave
del rocío,
se durmieron


Despertaron
al murmullo de las alas
y la ternura de los silbos.

Sonrientes,
Se miraron.
Y por distintos caminos
se perdieron.

A 3
De nuevo
se encontraron.

Puede el tiempo,
la huida,
la distancia,
disipar
el signo de aquel agua,
la tersura del aceite,
la eternidad de la palabra?

En realidad,
la ofensa,
la traición,
el abandono,
jamás
lo habían separado.



El uno intuía la luz permanente
de sus ojos,
el otro perseguía la sombra vacilante
de sus pasos.


Así,
otra vez se reencontraron.

Intenso fue el beso y el abrazo,
de dos seres
que nunca se olvidaron.








CARAS SUCIAS
Un signo
una voz
una mirada,
el gesto tendido en algún atrio,
la súplica surgiendo de un zaguán,
dos ojos macilentos en la plaza,
el cuerpo endeble maltratado
la inocencia perdida, violada,
los chicos de la calle,
caras sucias,
presente y futuro de mi pueblo
desgarrados poemas de miseria
mendicantes de afectos
y de pan.
PORIAJHU

Sacó la madre
su mano
del tacho de basura
y comenzó el niño
a masticar su pan.

Pobreza de mi pueblo
de mi gente,
¿Quién lo cambiará?
ESPEJISMO

Extinguidas las falsas claridades,
derruidas las mentidas certidumbres,
desechado el absurdo de la lógica,
disociado el sujeto de su objeto,
abatido el pedestal de la objetividad,
queda de esta calle
la visión engañosa
de la recursiva
mendicidad.

23 agosto 2006

CURRICULUM VITAE


I. DATOS PERSONALES
Godoy, Florencio
Colombia 751 – B° Yapeyú Casa 190 – CP 3400 – Corrientes, Argentina
Seudónimo literario legalizado: Florencio Godoy Cruz
Tel. 03.783-422422
E-Mail: godoyflorencio@hotmail.com


II. TÍTULOS
Profesor de Literatura, Castellano y Latín
Estudios en la Facultad de Humanidades. UNNE.
Egresado del I.S.P. (61) “Antonio Ruiz de Montoya”, Posadas (Misiones), 1968.
Maestro Normal Nacional – E.N.P. “José M. Estrada”, Corrientes.
Otros estudios
- Cursos de Filosofía – I. “Nuestra Sra. del Rosario”, Córdoba. 48/49.
- Curso de Teología – I. T. Villalba Córdoba,53/55.


III. CARGOS DOCENTES DESEMPEÑADOS
1. Antigüedad en la docencia
1.1. UNNE – FACENA 32 años
1.2. Nivel Terciario 19 años
1.3. Nivel Secundario 20 años
1.4. Nivel Primario 4 años

2. Cargos cumplidos en el Nivel Primario
Maestro de grado: Instituto “Don Bosco”, Resistencia, Chaco.
1950/52 – 1957/59

3. Cargos cumplidos en Nivel Medio
- Instituto “San José” Rosario, 52/53
- Escuela Nacional Comercio “Manuel Belgrano”, Corrientes, 69/71
- Escuela Normal Nacional “José M. Estrada”, Corrientes, 73/89
· Lengua y Literatura – 1 a 3er. Año.
· Literatura Española – 4to. Año.
· Literatura Argentina e Hispanoamericana – 5to. Año.

4. Cargos cumplidos en Nivel Terciario
1. I. P. “San José” I-27, Corrientes – 6 años
“Composición Teoría Literaria” 70/75
2. E. N. N. S. “José M. Estrada”, Corrientes – 14 años
“Lengua” P.E.P.E.
Por concurso de antecedentes 76/79
3. E.N.N.S. “José M. Estrada”, Corrientes
Prof. Interino Carrera Guía de Turismo
“Patrimonio cultural y artístico”
“Expresión oral” 78/79
4. E. N. N. S. “José M. Estrada”, Corrientes.
Profesor Interino P.E.P.E.
“Didáctica de la Lengua” 76/89
5. E.N.N.S. “José M. Estrada”, Corrientes.
Prof. Interino Profesorado de Primaria
“Lengua y Literatura I”
“Lengua y Literatura 2” 78/89
Carrera de Bibliotecología
“Historia de la Literatura” 87/88
Jefe de área Comunicación y expresión. 87/88
6. I.S.F. y C. En bellas Artes e Idiomas “Josefina Contte”, Corrientes, 7 años. 72/78.
Carrera de Declamación
6.1. “Introducción a la Literatura I”
Por concurso de antecedentes y oposición 74/76
6.2. Director de la Carrera de Declamación 74/76
6.3. Acta del Concurso
7. I.S.H. “Corrientes”
Carrera de Bibliotecología
Titular “Historia de la Literatura” 83/84
8. Dirección General de Turismo Provincia de Corrientes
Carrera “Guía de Turismo”
Titular “Literatura Correntina” 1974
9. U.N.N.E. Secretaría General de Extensión Universitaria
Curso de Periodismo. 70/73
Titular: - Lengua y Literatura 1 y 2
- Lengua 1, 2, 3.
- Coordinación Cultural
10. E.C.A.P – Escuela Correntina de Administración Pública
Cursos: - Lengua castellana
- Redacción Administrativa. 1997.


IV. CARGOS QUE DESEMPEÑA O DESEMPEÑÓ EN AMBITOS UNIVERSITARIOS

1. UNNE – FACENA 32 años 6 meses
Cátedra: Lengua Castellana
· Ayudante Diplomado 01.08.70 – 30.06.77
· J.T.P. Interino dedicación simple 01.07.77 – 30.06.77
· Prof. Adjunto Interino – Dedicación Simple 01.07.97 / 98.
Por concurso de Títulos y Antecedentes R. 186-97/13.06.97
· J.P.T. T. Competencia Lingüístico-comunicativas.
Por concurso de Títulos, Antecedentes y Oposición 98-2003.

2. UNNE – Carrera Relaciones Industriales, C. Social y Turismo
Carrera: Turismo
Cátedra: “Folklore Argentino y Regional”

Prof. Adjunto, dedicación simple 19.10.90 – 30.06.93
Prof. Titular, dedicación simple 01.07.93
Un cargo ganado por Concurso de Títulos y Antecedentes.

3. UNNE – Carrera Relaciones Industriales, C. Social y Turismo
Cátedra: “Lingüística y Técnicas de Redacción” 94/96
Carreras: Relaciones Industriales – Comunicación Social – Turismo.
Tres cargos ganados por Concurso de Títulos y Antecedentes.

4. UNNE – Comunicación Social
Cátedra “Taller Competencias Comunicativas” 97/2002
J.T.P. Contratado

5. UNNE - Dictado de Curso de Post Grado
Organizó – Secretaría General de Ciencia y Técnica
Curso: “El Artículo de Investigación, su estructura y redacción”
Destinatarios: Becarios de Pregrado - Postgrado
Investigadores y Docentes de la UNNE.
Carácter: Interdisciplinario: Lógica, Lengua Castellana, Inglés.
Comunicación.
Duración: 100 horas – octubre/diciembre 97
Evaluación: Diagnóstica – Formativa – Sumativa.
Resolución 3056/97.


V.ANTECEDENTES CIENTÍFICOS Y DE INVESTIGACIÓN
1. Trabajos Científicos o Relacionadas
a. Proyectos
1. FACENA “Tríptico Nacional – Lengua” 1975 (Inédito)
2. FACENA “Propuestas de Actualización Curricular”. 1998.
b. Ensayos publicados
1. “Configuración espacio-temporal de una identidad americana
(“Poncho Celeste-Vincha Punzó”) En colaboración.
Presentado en Simposio Internacional de Chile: “Encuentro de dos mundos”, 1989.
Publicado: Diario de Sesiones Legislatura de Corrientes. 1992.
2. “Literatura como intertualidad. La estructuración del mundo interior en la poesía
de Rolando Camozzi Barrios”. En colaboración.
Presentado en Simposio Internacional de Asunción (Paraguay). 1991.
Publicado en Madrid. 1993.
c. Textos Líricos publicados
1. “Invocación al Paraná” Poemas
1° Edición – Ediciones Verde Rama. Buenos Aires, 1977.
2° Edición – Subsecretaría de Cultura de Corrientes, 1991.
3° Edición – en versión castellana, portugués, inglés, guaraní Editorial
Vinciguerra, Buenos Aires, 1998.
2. “Invocación al grito”, Goyanarte, Buenos Aires, 1978.
3. “Invocación guaraní”, A. P. CID, Buenos Aires, 1984.
d. Textos Narrativos publicados
“De Magia y Misterios”, cuentos bilingües, Editorial Vinciguerra, 1996.

2. Textos didácticos. Fascículos impresos
1. Didáctica de la Redacción con contenidos regionales. Amerindia, Ctes., 1992.
2. Didáctica de la Descripción con contenidos regionales. Amerindia, Ctes., 1992.
3. Didáctica de la Redacción. Técnicas de escritura creativa. Amerindia, Ctes., 1993.
4. Didáctica de la Semántica. Enriquecimiento de vocabulario. Amerindia, Corrientes, 1993.
5. Didáctica de la sintaxis. Producción de oraciones. Amerindia. Corrientes, 1993.
6. Redacción y Ecología. Aula Taller. Amerindia. Corrientes, 1994.
3. Antología donde figura su obra:
· Poesía Argentina de fin de siglo, Vinciguerra, 1996.
· Cuentistas Argentinos de fin de siglo. Vinciguerra, 1997.
4. Prólogos a obras literarias
· “Epopeya americana”, Hilda Paiz, E. Paibre, Mercedes, 1982.
· “Crónica”, Poemas, May Vigil, I. Ale, Villa Angela, 1993.
· “Retrospectivo”; Leonardo Yulán, E. Metáfora, Buenos Aires, 1993.
· “Cajones”, Hadaza Milatin, Artes Offset, Corrientes, 1996.

5. Publicaciones de Extensión
1. Constancia del “Diario El Litoral”, 1976.
2. Constancia de la E.N.N.S. “José M. Estrada”, de Asesor de Publicaciones Escolares, 1976.
3. Constancia del “Diario Época”, 1976.
4. “Los géneros literarios”, Época, 13.04.76
5. “Coexistencia lingüística en los cuentos de Horario Quiroga”. El Litoral, 13.07.72.
6. “Literatura y Turismo”, Época, 11.11.74.
7. “Los cronistas del descubrimiento”, Época, 12.11.74
8. “Hacia una cultura nacional”, Época, 12.07.82.
9. “El papa y la cultura”, El Litoral, 04.02.87.
10. “Silencio de sangre”, Relato. Mies Divina, Córdoba, 1955.
11. “Mosquetero del aire”, Relato. Mies Divina, Córdoba, 1955.
12. “Un cura incendia Paris”, Relato. Mies Divina, Córdoba, 1955.
13. “Canción del río”, In Gloria, I.P. “A. R. Montoya”, Posadas, 1972.
14. “Invocación al Paraná”, Litoral, 06.11.82.
15. “Cuando se anuncia al hijo”, El Litoral, 17.10.82.
16. “Cuando ese día llegue”, El Litoral, 17.10.82.
17. Poster de Poemas Ilustrados
18. “Bahía del Sol”, Época, 2003.
19. “Sapucai”, Época, 2003.

6. Obra Inédita
1. “Paradojas”, Poesía.
2. “Poemas de la calle”, Poesía.
3. “El Arte de la comunicación”, Ensayo.

VI. DISTINCIONES, PREMIOS Y JURADO
1. Primer Premio Poesía “Semana del Mar”
Liga Naval Argentina, 1965.
Poema: “Cuando el río me llama”.
2. Primer Premio Poesía “Semana del Mar”
Liga Naval Argentina, 1966.
Poema: “Invocación”
3. Certamen Provincial a la Producción
Literatura Científica. Corrientes.
1er. Premio de Literatura. Poesía inédita, 1984.
4. Primer Premio de Cuento
4to. Centenario Fundación de Corrientes, 1988
5. Primer Premio Ensayo – Compartido.
Premio Adelantado Juan Torres de Vera y Aragón. 1991.
“Estructuración del mundo interior en la poesía de Rolando Camozzi Barrios”.
6. Testimonio de la UNNE en los 25 años de servicio.
7. Reconocimiento de la E. C. “General Belgrano”, como autor del Himno de la Escuela.

Jurado
8. Gran Premio “Forti Glori”, Capital Federal, 1967.
9. Certamen de Cuentos Navideños, organizado por el Diario “El Territorio”, Posadas, 1967.
10. Concurso de “Poemas Ilustrados”, Mes de Corrientes, 1974.
Municipalidad de Corrientes
11. “Premio Adelantado Juan Torres de Vera y Aragón”, Género Poesía, 1991.
Superior Gobierno de la Provincia de Corrientes.


VII. CURSOS DICTADOS EN EL ÁREA DE LENGUA PARA CAPACITACIÓN DOCENTE, AUSPICIADOS POR LA UNIVERSIDAD NACIONAL DEL NORDESTE, EL MINISTERIO Y EL CONSEJO DE EDUCACIÓN DE LAS PROVINCIA DE CORRIENTES Y CHACO
1. Ituzaingó (Corrientes) Literatura Infantil y su didáctica. 06-08.10.88., 31 hs. Constancia
Ministerial.
2. Santa Lucía (Corrientes) Literatura Infantil y su didáctica. 29-31.10.88, 31 hs. Constancia.
3. Itá Ibaté (Corrientes) Taller de redacción. 3-5.11.88, 32 hs.
4. Constancia de Cursos preparados y didácticos.
5. UNNE. Pcia. R. S. Peña (Chaco). Redacción con Contenidos Regionales. 20-21.12.92, 16 hs.
6. UNNE. La Escondida (Chaco). Didáctica de la Redacción con Contenidos Regionales.
04.-05.06.93, 18 hs.
7. UNNE. Virasoro (Corrientes). Enriquecimiento de vocabulario. 20-21.08.93, 18 hs.
8. UNNE. La Verde (Chaco). Descripción con Contenidos Regionales. 02-03.07.93. 18 hs.
9. UNNE. Makallé (Chaco). Técnicas de escritura creativa. 16-17.07.93. 18 hs.
10. UNNE. Santa Lucía (Corrientes). Técnicas de escritura creativa. 22-23.08.93, 18 hs.
11. UNNE. Virasoro (Corrientes). Técnicas de escritura creativa. 17-18.09.93, 18 hs.
12. UNNE. Cnel. Du Graty (Chaco). Redacción y Ecología. 20-21.05.94, 18 hs.


CURSOS DICTADOS POR LA RED FEDERAL DE FORMACIÓN DOCENTE CONTINUA
a) Por concurso de antecedentes
b) Por concurso de antecedentes y licitación de proyectos
Módulo: Lengua 1er. Ciclo 30 horas reloj por curso
40 horas reloj por cursos de proyectos

a) Constancia Ministerial de 6 (seis) cursos dictados durante 1995 y 1996.
Año 1995
Octubre: Virasoro, Escuela N° 560 30 horas
Noviembre: San Roque, Escuela N° 134 30 horas
Diciembre: Capital, Escuela N° 155 30 horas

Año 1996
Marzo: La Cruz, Escuela N° 125 30 horas
Mayo: Capital, Escuela N. “Juan Pujol” 30 horas
Junio: Goya, Escuela N° 65 30 horas
180 horas
b) Evaluación de tres cursos dictados por concurso de proyectos a través de la ECAP
Año 1997 – 40 horas por cursos.
Empedrado, Mburucuyá, Santa Lucía. 120 horas

c) UNNE – Programa Educar UNNE a todos
“Redacción Administrativa”, “Locución Radio y TV”
37 cursos, 296 horas. En carpeta Anexo. Total 830 horas


VIII. PARTICIPACIÓN EN SIMPOSIOS NACIONALES O INTERNACIONALES
1. Ministerio de Educación y Cultura de Corrientes
“La Literatura en la Historia”
Curuzú Cuatiá, Corrientes, 1987.
2. Ministerio de Educación y Cultura de Corrientes
“La historia de Corrientes y su proyección en la Literatura”
Monte Caseros, Corrientes, 1987.
3. Feria Regional de Expresiones Culturales.
“Semiótica aplicada: el discurso no verbal en narradores regionales”.
Posadas, Misiones, 1988.
4. Universidad Nacional del Nordeste
“Qué radio y qué televisión queremos”
Resistencia, Chaco, 1989.
5. XX Simposio Internacional de Literatura Expositor, Chile, 1989.
Tema: Encuentro de dos mundos.
Instituto Internacional de Lengua y Literatura. California.
6. Expositor: IX Simposio Internacional de Literatura.
Organizado por el Instituto de Literatura y Cultura Hispánico. California. Universidad del
Norte.
“Literatura como intertextualidad”, Asunción, 22 al 27.07.1991
7. Apresentados de Comunicação XIX Semana de Letras e V Seminario Internacional de
Lingua e Literatura. U.F.S.M. Santa María, 1996. R.G.D. Sul Brasil. 04-08.11.96, 40 horas
didácticas.
8. Valencia – España – Segundo Encuentro
Participante y Presentación de Libro. 2000.
9. Facilitador. Panel Desarrollo Cultural para la Integración. N.E.A.
MERCOSUR. CONADIP. Posadas, 21-23.11.96.
10. UNNE. Panelista. “Corrientes y El MERCOSUR”
Facultad de Derecho, Ciencias Sociales y Políticas. 05.09.96.
11. SADE. Moderador V Encuentro Escritores Correntinos.
Curuzú Cuatiá, 15-17.08.80.
12. SADE. Panelista VI Encuentro Escritores Correntinos.
Monte Caseros. Nov. 82.
13. V feria Regional del Libro. Participante Activo.
Alvear, 1988.
14. Disertante, 2das. Jornadas Capacitación y Concientización en Turismo.
Roque S. Peña, 16-18.05.95
15. UNNE. Disertante Secuencia del Turismo. Turismo Sociedad y Profesión.
04-06.09.97.


IX. ASISTENCIA Y PARTICIPACIÓN EN CURSOS NACIONALES E INTERNACIONALES
1. Simposio: “El Idioma Español en los Medios de Comunicación Social”. Instituto Argentino
Hispánico, Bs. As., 19-21.09.70.
2. UNNE. Secretaría General de Extensión Universitaria. Seminario Lingüística y Semiótica.
Resistencia, 4-6.09.86, 24 hs.
3. Editorial Plus Ultra “Literatura Infantil”.
Bella Vista, 15-16.10.87, 6 hs.
4. Ministerio de Educación y Cultura “Planeamiento Currículo”,
Corrientes, 21-24.04.84, 20 hs.
5. OEA, Dirección Nacional Educ. Sup. “Formación del Personal”.
Buenos Aires, Junio-Diciembre 1987, 120 hs.
6. Ministerio de Educación y Cultura “Participación Escuela Media”.
Corrientes, 1989, 9 hs.
7. Ministerio de Educación y Cultura / ISFD N°1 “Dinámica de Grupos”.
Corrientes, 25-26.06.82, 10 hs.
8. Universidad Nacional del Nordeste “Taller Literario”.
Corrientes, 19-28.11.90, 48 hs.
9. Ministerio de Educación y Cultura “Encuentro Zonal Escritores”.
Formosa, 1991.
10. IDEA – Seminario “Fijación de objetivos”
Corrientes, 27-31.08.79, 40 hs.
11. IDEA – Seminario “Conducción de Grupos”.
Corrientes, 23-27.07.79, 40 hs.
12. Consejo Federal Inversiones “Control de Gestión”.
Corrientes 25-29.08.77, 40 hs.
13. Seminario Subregional MERCOSUR AB. CABS. IRO-FIET-OIT.
Corrientes, 1995.
14. Oyente. XIX Semana de Letras, V Seminario Internacional de Lingua e Literatura. UFS
Santa María, 4-8.11.96, 40 hs.
15. Encuentro Internacional de Educación y el MERCOSUR.
Universidad Nacional de Asunción, 1995.


X. DESEMPEÑO DE CARGOS OFICIALES
1. Ministerio de Cultura y Educación. Delegado Fondo Nacional de las Artes en la Provincia
de Corrientes. Res. 01106, 16.09.83. 1980/83
2. Asesor Literario de la Comisión Arquidiocesana de Liturgia, Música y Arte Sacro.
Corrientes, 06.08.75.
3. Presidente del Seminario de Literatura Contemporánea.
Corrientes, 1975.
4. Presidente de la Sociedad Argentina de Escritores. Seccional Corrientes.
1982/84.
5. Asesor Literario Permanente en la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Corrientes,
1974.
6. Director Consejo Editor. Publicación “Historia de los Correntinos y de sus pueblos”. Ediciones
Amerindia, Corrientes, 1985, continúa.
7. Secretario de Cultura de la Asociación Bancaria, Seccional Corrientes.
8. Delegado de la “Fundación Mercosur-Cultura” de la Asociación Bancaria (SEB).



OTROS ANTECEDENTES Y OBRA EDITA E INEDITA

1. Otros Antecedentes
· 27° Feria Internacional del Libro 2001
Presentación de “Invocación al Paraná”. Plurilingüe.
· V Feria del Libro y Cultura del Mercosur – Paso de los Libres 2002
Curso “El Arte de la Comunicación” con auspicio de la UNNE y Bancaria.
· Curuzú Cuatiá. Dirección de Cultura
Curso “Introducción a la Oratoria” 1er. Módulo. Mayo 2003.
· Ministerio de Educación y Cultura. Corrientes
Panelista Seminario Taller de Narración Oral. Corrientes, Mayo 2003.
· Medalla de la Hispanidad 2001, otorgado por la Sociedad Española .
· Seminario Preservación del Patrimonio Cultural.
Ministerio de Educación y Cultura. Curuzú Cuatiá, 2003.
· Programa UNNE Municipios, 30 cursos de “Redacción Administrativa” y 7 de “Técnicas de
Locución en Radio y TV”.
· CONABIP. Juegos Nacionales de Lectura. 1998.
Ensayo “El Pombero, duende del Mercosur”.
· FACENA – Proyectos
- Tríptico Nacional
- Literatura regional
- Lengua 1er. Ciclo
2. Obras Publicadas
Ensayos
· Configuración espacio temporal. Compartido (1) 1 ejemplar
· Estructuración del mundo poético. Compartido (1) 1 ejemplar

Libros
· Invocación al Paraná – 3 Ediciones 3 ejemplares
· Invocación al Paraná (en fotocopia) 1 ejemplar
· Invocación al grito 1 ejemplar
· Invocación guaraní 1 ejemplar
· De magia y misterios 1 ejemplar

Cuadernos
· Fascículos didácticos (6) 1 ejemplar

Prólogos
· Crónica 1 ejemplar
· Restrospectivo 1 ejemplar
· Cajones 1 ejemplar

3. Obra Inédita
· Paradoja
· El Arte de la Comunicación

02 abril 2006

PARADOJAS

INTRODUCCIÓN

PARADOJAS DEL HOMBRE

El vivir es solitario y solidario. Nadie está solo en el mundo. Al vivir cada uno nuestra vida, nos inscribimos en una cadena de vidas, las cuales, a su vez nos hacen vivir nuestra vida. E. M. Método II. 1993.

El hombre empírico es también el hombre imaginario. El hombre de la economía es también el de la consumación. El hombre prosaico es también el de la poesía, es decir del fervor, de la participación, del amor, del éxtasis. El amor es poesía. Un amor naciente inunda el mundo de poesía, un amor que dura, irriga de poesía la vida cotidiana, el fin de amor nos devuelve a la prosa.

E. Morín



PARADOJA PRIMERA

Infima partícula
del cosmos
invisible átomo galáctico
oscuro morador del universo
hombre cerrado
en su incomunicable
aislada singularidad
sistemático ser
abierto al orden
a la adoración al sueño
débil tacuara
endeble junco inclinado
a la pulsación del goce
la soberbia y el deseo
sapiens y demens
ángel demonio
torbellino contínuo
sombra de luz
un hombre al fin
desde lo ignoto indagaré
la inapreciable certidumbre
despertaré a quien despierto duerme
desvelaré a quien en input
juzga
y ascenderé por el bucle eterno
hacia el origen de mi propio ser.
Nosce te ipsum
que dijera el sabio
Yo soy el camino
como invita El.

PARADOJA SEGUNDA

Que será toda ilusión
presiento
No importa. Navegante
en un indefinido cosmos de galaxias
Peregrino
hacia un incierto gélido
universo
hoy aquí junto al perpetuo
transcurrir del agua
bajo la sombra tenue del ave y de la flor
sin ni siquiera ser semilla eterna
o tal vez lo soy
hacia el dios infinito del hágase
hacia un espacio y hacia un tiempo nuevo
desmigaré las gotas de mi ser.


PARADOJA TERCERA

No pedí nada.
Yo no era nada.
Tan sólo un enigma.
Todo era insondable
Todo incertidumbre.
Mas
de pronto
fue la maravilla
surgió lo inaudito
brotó lo increíble
Lo fue por azar
Por designio acaso
Por amor tal vez

Lo cierto es que muertos
a medias
óvulos y esperma
de miriadas de los entes nada
emergió mi ser
suavísimo silbo
levísimo aroma
palpitante genos
asomó la vida de mi propio ser

Nacer
Nacer a la vida
Qué hermoso habría sido
sin aquella píldora
el poder nacer
CUARTA PARADOJA

Asido de la muerte
nací
para vivir
la senda de la vida
hacia el morir

Morir
Oh incierta certidumbre
fatal absurda irreversible
gradual degradación
que me envejece
ardido puñal
que me consume.

Oh trágica existencia
fatídica ilusión
vivir para morir.
O acaso no
Que incorruptible
según lo prometido
habrá de izarme
entonces
de la muerte
para no morir


Paradigmas

quizá lo sé
de Aquél
que fue
que Es
que está

y que vendrá?

QUINTA PARADOJA
Paradigmas
Para qué
por qué
de qué?


Paradigmas
Para cuándo
para dónde
para quién?


Paradigmas
De acá
de allá
acullá?


Paradigmas

quizá lo sé
de Aquél
que fue
que Es
que está

y que vendrá?

SEXTA PARADOJA

Para qué el átomo
la molécula la célula
los quásars los púlsars
el quántum
la micro cosmo física
a tomizados
a islados
se parados
di sociados
mu tilados
des unidos
dis locados

Absurda parcelación
especialización innecesaria
disloque del conocimiento
en mil saberes ignorantes
pulverizados en la disgregación
de una ciencia
huérfana de ciencia.

No es necesario conocer
la holística verdad
del todo en cada filamento
del universo sumido
en la partícula
la verdad interactiva
del todo con sus partes
la verdad ya conocida
y la verdad de lo ignorado
y así
unidos
lanzados
por fin
al infinito
tal vez
atisbo de lo eterno

SÉPTIMA PARADOJA

En la fatua
arrogancia
del saber
Dónde la evidencia y unidad
del conocimiento
astillado dividido fragmentado
en el saber
la información
la percepción
el análisis
descubrimiento
o investigación
En lo innato
lo adquirido
en la idea la teoría el pensamiento
la creencia la duda o el error
Un desvelamiento de la verdad
de la fe la ciencia la razón
la filosofía el mito o cognición

O en un fenómeno multidimensional
físico biológico mental
a la vez
sicológico social y cultural

Quizás en la humildad

O allí
en la fatua arrogancia
del saber
surgido tal vez
de su poder
PARADOJA OCTAVA
Poseídos
Poseídos por la vida
y el poder de las ideas
Poseídos
Poseídos
por los dioses
los demonios
los fantasmas
los duendes
pesadillas
y los sueños
Poseídos
por los mitos
las creencias
supersticiones
ideologías
noologías de las cosas
y los seres del espíritu
Poseídos
Poseídos
por el odio
la furia
la arrogancia
el poder
el placer
la ambición
seducción
de la soberbia
Poseídos por las cábalas
los signos
los símbolos
los íconos
simbiosis de alucinaciones
y quimeras
Oh vacía irrealidad
de las ideas
Oh vanas ilusiones
del poder de las ideas
Y ustedes
y nosotros
Ustedes y nosotros
ilusos
poseedores
poseídos
NOVENA PARADOJA
Con la mirada hacia España
Oh nuestras
ilusorias
eternas
inobjetables
e inamovibles
certidumbres
sobre la condición
humana
Irreflexivas
hipócritas
mendaces
dogmáticas
creencias
de falacias
racionales
que impiden
asumir el desafío
del entendimiento
de la convivencia
humana
Tramposa urdimbre
de verdades
objetivas y reales
que aprisiona
al conocimiento
de sí mismo
aherroja la verdad
del semejante
y enceguecida
nos conduce
al genocidio
DÉCIMA PARADOJA
Conoceréis la verdad
y la verdad
os hará libres.
Lo dice Él, en Juan 8:32

Qué es la verdad
Qué es la verdad
pregunto
Qué es la verdad
insisto
O me alejaré
también como Pilato
lanzada sin respuesta
la pregunta

Qué es la verdad
La verdad
Puede la ciencia natural o física
ántropo social
negar que en su centro
alfa y omega
sístole y diástole
diástole y sístole
la verdad
razón y corazón del hombre
almapalabra
se rehace vive pulsa
pulsa se rehace y vive

Acaso deba
seguir las huellas del Seráfico
para saber
que la verdad
no es mera enunciación
que en la humildad y en el amor
que en amor y en humildad
en el amor
ella reside
UNDÉCIMA PARADOJA

Cuál es la simplicidad Francisco
qué es lo simple
en la ilusoria perpetuidad
de lo infinito
en la incierta organización
del universo
La indivisible elemental partícula
vigilia del fiat creador
o la presencia en la cuenca de mi mano
del Único Hacedor
La desnuda sencillez de tu evangelio
en pos de tu Señor
o el haz
pulsación de luz
surgiendo en las purísima llagas
de tu cuerpo
en cántico de amor


Esta es la sencillez Francisco
O no

DUODÉCIMA PARADOJA

Galaxias
grumos
islas
parpadeos de siglos
complejo policéntrico
archipiélago
torbellino de soles y
planetas
partículas surgidas de un total
caos genésico
cósmica diáspora
colisión
acople
parto
de fugaces mágicos destellos
en insólito universo.

Y allí
y aquí
y ahora
yo

Y después
PARADOJA DÉCIMO TERCERA
Cuando ya enfríe
mi ardiente
corazón
explotaré
y comenzará el recursivo
caos
la furia
la sangrienta
purificación
de mi propio ser
Eterno bucle

del ser
hacia su Ser.
PARADOJA CATORCE
Qué ética nueva
Humberto Maturana
habría de crearse
que dos mil años hace
un eco en Galilea
no hiciera ya escuchar

Dónde aprendimos
Edgar Morín
nosotros
semillas del amor
a odiar
a odiarnos
con tanta virulencia
hasta la propia destrucción

Jinetes del espacio
y ciegos navegantes
en cielo del hermano
cuándo sabremos
que en nuestra
rígida humana arquitectura
son siempre inseparables
el ser el hacer y el conocer
de toda criatura
PARADOJA QUINCE
Cuándo me llegará
el susurro furfulleante
de los astros
la enceguecedora luz
galáctica
que me libere de esta fosa
que ennegrece
el iris de mi alma
la llama de mi mente


Cuándo habrás de detenerte
orden desorden
que regulas
las genésicas
pulsaciones de la vida
y de la muerte
de la vida de mi muerte


Quién sino tú
señor ordenador del universo
autor de estabilidad
y turbulencia
pulsador de la fugacidad
de cada instante
conductor del último
desorden
habrás de conducirme
hacia la organización
eterna
de la vida
por la muerte
PRELUDIO FINAL

Ráfaga
soplo
ceniza
apellidan la identidad del hombre
duración de instantes
dolorida memoria
en la fluencia.

Rolando Camozzi Barrios


Como Hierba en sus días
como la flor del campo
así florece.
Pasa por él un soplo
y ya no existe
ni el lugar donde estuvo
vuelve a conocerle.

Salmo 102:15

29 marzo 2006

TROPERO DEL IBERÁ
En la misteriosa laguna

Supe de él una tarde, a orillas de la misteriosa laguna, aquella cuyos brillantes espejos de agua y movedizos embalsados aparecen y desaparecen al vaivén del viento y a impulso de las corrientes, creando fantasmagóricos contornos e infinidad de leyendas.
Islas pobladas de exóticas aves y variedad de animales silvestres, codiciados por su cuero o su plumaje: oscuros yacarés de afiladísimos dientes, gruesas boas de hasta seis metros, garzas blancas, moras y rosadas; peces multicolores; nutrias, carpinchos y ciervos.
Y justificando su aislamiento y sus mitos legendarios: gauchos exiliados en los islotes, mariscadores de larga melena, cuatreros y fugitivos, más los fantásticos seres del folclore correntino. ¡La Iberá!
Allí supe, en aquel atardecer de 1980, aguardando el cruce hacia Colonia Pellegrini, su leyenda.
Luis Piedrabuena quedó huérfano cuando era un gurí, y para ayudar a su madre y a sus hermanos comenzó su aprendizaje de tropero. Salía con los viejos paisanos muy tempranito, cuando la luna y el Lucero aún brillaban sobre el cielo. Pasaba el día recorriendo el campo lindero a la laguna, guiando, arreando y evitando la estampida de los animales. Un rojo pañuelo y un prolongado sapucay anunciaban su presencia.
Llegaba cabalgando su recio alazán. Era un muchacho bien puesto, fornido. Sus vivaces ojos pardos parecían reflejar todos los misterios del monte y el secreto de los pajonales. Montaba en pata, a lo pynandí, aunque duras espuelas tintineaban en sus gruesos talones. Y cruzado en la cintura, su cuchillo.
Devoto de Antonio Gil, ese valiente gaucho correntino venerado por su pueblo, Luis no tenía miedo a nada: ni al ronco bramido del yaguareté que merodeaba por el monte, ni a la sombra sigilosa del Pora perdiéndose en la espesura, o al roce de la curiyú deslizándose sobre los embalsados de la laguna. Eso sí, respetaba la presencia del Pomberito que solía aparecer como lucecita en medio del arreo. Este ser que habita en la profundidad del monte, y a quien solía ofrecerle amistosamente tabaco, miel y guaripola.
Según la gente del lugar, Luis conducía las tropas de la Virgen de Itatí, aquellas que huyendo de los malones se extraviaran en la laguna y cuyos descendientes parecían ser estos animales.
Era un muchacho bueno y trabajador. Por eso lo apreciaban todos. Y lo siguen recordando, más aún, cuando en medio del monte, jinete y cabalgadura fueron alcanzados por un rayo.
Lo recuerdan como “El Tropero de la Virgen”, o “El Tropero Pynandí”. Pero son más los que le dicen “El Tropero Coembotá”, tropero del amanecer, sobre todo, cuando entre los relámpagos y las tormentas o la bruma de la madrugada, pasa la imagen resplandeciente del troperito, cabalgando sobre las agua del Iberá.
MARÍA EMA, DE LA ESCONDIDA

Por los caminos del Chaco
Ceñidos por la oscuridad, ambos venían temerosos por la antigua trocha que conducía a La Escondida. Apretada fuertemente a la suya, la madre sentía el miedo en la mano de su hijo y apuraba el paso mirando hacia la sombra de los árboles. Esperaba que aquello surgiera, apareciera, y fue el niño quien lo vio primero.
-¡Mamá, mirá! –exclamó el niño.
-Sí, mi hijo, ya lo veo –respondió la madre y se persignó. Dos metros delante, sobre el puentecito del rancho, un perrito blanco, lanudo, se adelantaba abriendo el paso y meneando la cola, como custodiando a los solitarios caminantes. Cuando llegaron a las luces de la fábrica, desapareció.
-¡Gracias, María! –dijo la madre y volvió a persignarse recordando el hecho…
Por el angosto sendero del tren llegaba la pálida sombra. Pálida y blanquecina entre la penumbra del amanecer. María Ema venía desde el kilómetro 48 hacia la fábrica, con su larga pollera y rubios cabellos mojados por el rocío.
Ni la hora temprana, ni el oscuro y solitario camino parecían atemorizar a la joven. Los lugareños la conocían y respetaban. Ella traía el desayuno para su padre, obrero de la fábrica de tanino. Venía tranquila como siempre, hasta que el chistido del suindá rozando su cabeza la asustó. Árboles y malezas que rodeaban la vía comenzaron a adquirir apariencias fantasmales. Quebrachos, algarrobos y tacuaras parecían combarse sobre el camino y apretujarse a su lado.
El vapor gris de la madrugada cubría la senda. Se sentía el espesor del silencio: ni un sonido, ni un pájaro, ni siquiera el zorzal mañanero. Tan sólo sus levísimos pasos sobre la trocha del tren. Los abrojos arañaban su piel y las colas de zorro tironeaban su ropa. La joven se apresuraba cada vez más. La fábrica ya estaba cerca, dejaría el avío y seguiría a casa de sus parientes. El riacho, sí, allí estaba el puentecito. El eco de sus pasos sobre la madera y sobre el vacío parecía retumbar en su pecho. Fue entonces que los sintió detrás de sí. Y corrió. La fábrica, sus luces, las casas, su padre…
-¡Papá, papá! – clamó desesperada, pero sus gritos se ahogaron entre los brazos potentes que la aprisionaron y arrastraron hacia el monte.
-¿María, qué haces tan temprano? –dijo don Olimpo viendo aparecer la figura de su sobrina entre las sombras de la madrugada. Perfectamente distinguía bajo el algarrobo su blusa blanca de colorido cuello y su larga pollera.
-¡María! –repitió don Olimpo López y se quedó mudo, porque pasando a su lado y atravesando la cerca de madera, la sombra de María se introdujo en la pared de la casa. Cuando hallaron su cuerpo constataron que había muerto a la misma hora en que la viera su tío. En las púas del alambrado quedaron manojos de sus trenzas rubias.
Hoy, a la vera del camino de la vieja vía, la recuerdan un nicho, una cruz, unas flores y unas velas. Y tal vez, como se cuenta, ese perrito blanco y lanudo que desde el puente precede los pasos que quien se atreve, solitario o en la penumbra, a hacer la senda de la antigua trocha. Cuando pasa el peligro y llegan las luces, él, entre las sombras de La Escondida, desaparece.

LOS CACHARROS DE MIEL
Desde el crisol de razas
Verdaderamente aquel era el país de la miel. Ya su historiador, Dobrizhoffer, decía que en el Chaco el mejor fruto de sus árboles era el jugo de los panales. No había tronco que no contuviera alguno. Hasta en las ramas y debajo de la tierra crecían los enjambres. Mas, la asociación con la cita de La Ilíada: “Jarras de miel se servían de ofrenda a los muertos, mientras en otras partes se usaron aquéllas para conservar los despojos de estos”, se dio recién cuando volví a ver al hombre con los cacharros de miel…
La cita comenzó a llegar a la memoria aquella tarde en Villa Ángela, recorriendo la feria artesanal, donde se mezclaba una multitud de rostros blancos y cobrizos, cabezas rubias y morenas; artísticas piezas talladas en madera, en plata y asta, reproduciendo figuras de animales, máscaras o imágenes sagradas y profanas, productos de una verdadera transculturación e hibridez religiosa: expresivos Cristos crucificados, bellos íconos de inspiración rusa, vírgenes de Itatí, hasta un San La Muerte en posición encogida esgrimiendo su guadaña… O bien, observando los objetos y motivos de una variada cestería, los primorosos tejidos de estilo rumano o la tentadora muestra de comida alemana. Y seguía mirando, hasta que, de pronto, me encontré frente a ellas y me detuve atónito. Eran cinco hileras de botellas de miel de abeja: oscuras, líquidas o espesas. Como siempre, ejercían sobre mí un raro magnetismo. Las necesitaba, sí, para aligerar mi continuo catarro. Pero éstas…
-Deme una –dijo alguien y el hombre le entregó una botella.
-Quiero dos –musitó una voz profunda. Y el mocobí volvió a estirar su broncinea mano hacia las botellas de líquida miel.
-No. Deme la negra y espesa –recalcó la voz, en modo casi imperativo. El tono hizo que volviera la cabeza y buscara a su emisor. Una mujer enjuta, morena, misteriosa.
-La correntina –dijo alguien.
-La payesera –musitó otro.
Al reconocerla, el vendedor no dudó en entregarla las dos botellas de miel espesa y oscura. Y ella se fue. También yo llevé las mías, densas y oscuras. Y esa misma noche comencé a probarla con tanta ansiedad y avidez, tan rica era, que quizá por ello tuve hasta pesadillas: tumbas, cementerios, féretros abiertos, máscaras llameantes, huesos que se movían y un San La Muerte que bajaba su guadaña…
La tarde siguiente fui a conocer una población abandonada. Mientras contemplaba el trazado original de Pueblo Díaz, me detuve a observar el campo santo, rodeado de negros y secos samuhúes cual imágenes de recogidos monjes penitentes. Y en ese lugar volví a ver al vendedor de las mieles. Era un mocobí hurgando en el tronco de los samuhúes y depositando en un cacharro el fruto de los panales.
Los rayos del atardecer irisaban la transparencia de esa miel. Al concluir con las colmenas que anidaban en los árboles, miró al suelo, se inclinó y siguió la cosecha. Y era ésta la miel más densa y oscura. ¡Mi sabrosa miel! Cuando las sombras ya entenebrecían los contornos, se irguió, levantó los brazos, se inclinó en un saludo ritual, asió sus cacharros, y se fue.
Me acerqué entonces al lugar donde el hombre cosechaba la sabrosa miel y quedé estremecido, espantado, escuchando el interminable zumbar de las abejas en los panales que asomaban entre los huesos de las abiertas tumbas.
LA TARDE DE LOS VIERNES

Junto a la sombra del pindó

Nadie sabe por qué José Daniel aguarda con ansiedad la tarde de los viernes. No es por salir del internado, él se queda. Mientras todos sus compañeros de la agrotécnica se dirigen contentos hacia la ciudad, él se aleja presuroso y misteriosamente hacia la laguna. Regresa al anochecer, callado, silencioso, como ensimismado. No habla con nadie, él, tan charlatán. Tan sólo sonríe. Y luego de cenar, tirado sobre el pasto y mirando a la Cruz del Sur, comparte sus secretos con las estrellas.
Había ocurrido una tarde junto a la laguna. Con el torno desnudo y sudoroso, José Daniel derribaba un espinillo con el vigor de sus dieciséis años. Cada machetazo hinchaba sus jóvenes músculos. El arbolito cedió y cayó sobre el cardizal. El muchacho se pasó la mano por la frente y respiró. Aún le faltaba el pindó. Sin embargo, él no quería tumbarlo. Había algo que parecía impedirlo. ¿Cuántos años tendría ese viejo pero soberbio ejemplar? ¿Cuántas cosas habría visto esa extraña palmera nacida junto al agua? ¿Qué duende custodiaría a este árbol sagrado de los guaraníes? José Daniel se quitó la ropa y se acercó a la laguna. Fue entonces cuando la vio. Sentada junto al pindó, sus pies se perdían entre el verdor del agua.
Jugaba, hundía sus manos y arrojaba cadenciosamente el líquido. Era una adolescente muy hermosa. De una extraña y serena belleza. Sobre la tersura de su piel caía un tornasolado cabello castaño, mientras el mojado vestido que ceñía su cuerpo resaltaba la perfección de sus formas.
La joven levantó la cabeza y hundió su mirada en los ojos asombrados del muchacho. Ante el idílico cuadro, José Daniel apenas percibió el ardor de sus sentidos. Titubeó un instante al verse desnudo en la brevedad de su ropa, pero la serena expresión de la joven lo tranquilizó. Se acercó lentamente y se sentó a su lado. Ella lo recibió con naturalidad y comenzaron el juego: ambos hundían sus manos en el agua y se la arrojaban sonriendo. Una y otra vez. Y así pasaba el tiempo.
Nunca se dirigieron la palabra, mejor dicho, nunca José Daniel consiguió de ella una respuesta. Tan sólo una vez la joven escribió su nombre sobre la arcilla y arriba trazó un signo, un signo que pudo ser una flor, un pájaro, una estrella, pero no, sobre su nombre, Nidia, dibujó una cruz. Desde entonces, Nidia y José Daniel se encontraban todos los viernes junto al pindó de la laguna y compartían el ritual del agua, hasta el anochecer. Cuando asomaban las primeras estrellas, la tenue figura de la joven, que a veces parecía evanescerse entre el balanceo de los juncos o el vaivén de las aguas, tan frágil era, tan translúcida, desaparecía como una sombra en el juncal de la orilla. Más de una vez el muchacho se lanzó tras ella, pero no pudo alcanzarla. Seguramente viviría cerca, en alguno de los ranchos. Ya averiguaría. Mientras tanto, sus compañeros lo veían silencioso, ensimismado, soñador, en una palabra enamorado. Todos querían saber, pero él no soltaba prenda. Nadie descubriría su secreto.
Lo inesperado ocurrió durante el examen de redacción. Había que describir un árbol.
- Describirán un árbol de la zona cuya fotografía está en el sobre que les entregaré – dijo el profesor.
José Daniel tomó su sobre y lo abrió. Sonrió. Se sacaría un diez. Al árbol lo conocía de memoria. Era el pindó, con la inmensidad de su copa, el oro de su florescencia, el movimiento acariciante de sus palmas, la elegancia de su estípite, la laguna… José Daniel se sorprendió. Volvió a mirar. Eso no lo había visto nunca. Y levantando la voz preguntó:
- ¿Qué es esto junto al pindó?
- ¡Ah! – dijo el profesor-. Es una cruz. Hace muchos años, un viernes por la tarde, allí se ahogó la hija del mayordomo: Nidia.
José Daniel salió aplazado en la prueba. En realidad, su profesor nunca averiguó por qué el muchacho había entregado su hoja cruzada con la palabra “¡NO!”. Si lo hubiera hecho, quizá sabría por qué José Daniel aguarda con ansiedad la tarde de los viernes.

LA MARCHA

Cuento para artistas inocentes
Hace mucho, muchísimo tiempo que sucedió esta historia en un monte de espinillos y ñangapiríes, cuando los animales comenzaron a pasar hambre y no podían hacer nada porque ya no tenían qué comer, ni cómo jugar, ni cómo danzar, ni podían cantar. Y andaban muy tristes.
Entonces, los dueños del monte armaron una reunión para solucionar el problema. Juntaron a todos los animalitos del monte: a las mariposas que pintan las flores, a los boyeros tejedores de nidos, al ciervo danzarín del abra, a las tacas que iluminan la noche, a los zorzales de armonioso canto y a los colibríes de inocente vuelo. A todos los reunieron y los llevaron caminando y cantando hasta la laguna de agua fresca y mucha comida. Todos fueron alegres y contentos, mansamente. Pero la laguna estaba seca y los alimentos podridos. Entonces los organizadores subieron a un tronco a explicar el asunto. Subió primero el yaguareté, que tenía el poder, luego el aguará, que tenía la astucia, y después ñacurutú, que era la sabihonda. Y les felicitaron mucho a los animalitos porque eran entusiastas, sacrificados y trabajadores. Y sobre todo porque eran mansos, útiles y buenos. Y les pidieron que siguieran así, que ya alguna vez tendrían nuevamente agua y los alimentos. Y que siguieran cantando, danzando y alegrando la vida del monte.
-¡Cuenten con nosotros! –les dijeron-. ¡Nosotros los conduciremos!
Los animalitos, todos ellos mansos, todos ellos buenos, todos calladitos se fueron hasta sus casitas. Pero no llegaron todos, porque en una gran cueva, a la luz de miles de luciérnagas atadas, los organizadores estaban devorando trozos de boyeros, pedazos de ciervos, alas de picaflor y corazones de blancas palomas.
Hoy, nuevamente comenzó la marcha. Y nos vamos todos, mansos, útiles y buenos. Y yo voy con ellos.
ITÁ CARÚ – LA PIEDRA QUE COME
A Nuestra Señora de las Piedras
Tomó la piedra y la miró por última vez. ¡Por fin iba a desprenderse de ella sin peligro para su vida! Envuelta en su metálica corteza, la piedra parecía acurrucarse en la palma de su mano como indefensa en su niquelada brillantez. Pero la decisión de Ramón era irrevocable: iba a arrojarla de su lado y ella no volvería jamás, aunque quisiera, porque iba a cumplir al pie de la letra la ceremonia para librarse de su poder. Llegó hasta la orilla, caminó sobre los peñascos y se acercó lo más que pudo a los remolinos. Espumosas espirales de agua brotaban de la violenta corriente que luego seguía Paraná abajo. Ramón se puso de espaldas al río, invocó a Nuestra Señora de las Piedras, hizo la señal de la cruz y arrojó sobre su hombro el amuleto.
Para Ramón, el instante de la piedra cayendo sobre el agua duró como un siglo. Recién cuando la escuchó estrellarse contra el río se movió y comenzó a volverse. ¿Volverse? ¡No! ¡No debía mirar hacia atrás! Y empezó a caminar hacia su casa. Iba pensando en la piedra, cómo la había conseguido, cómo la había bautizado…
- Si querés llevarla – le dijo la payersera de Areguá-. La Itá Carú tiene mucho poder, pero tenés que cumplirse, porque si no es muy peligrosa. Primero tenés que bautizarla, andá a la capilla, prendele tres velas, ponele sa, hundile en el agua bendita y decí la oración: “Imán, yo te bautizo en nombre de Dios Padre, de Dios Hijo. Yo te bautizo: Imán eres, imán serás y para mi fortaleza y suerte así te llamarás…”.
Él la había bautizado y desde entonces la suerte lo acompañaba. No había partida de truco que no ganara, ni riña de gallos donde no apostara y levantara al triunfador; juego de taba donde jamás clavaba culo sino suerte, o cuadrera donde su caballo no llegara primero. Se llenaba los bolsillos de plata, de pesos y monedas; de las metálicas monedas que ella iba lentamente devorando, ya que ése era el trato: debía alimentarla de un metal constantemente; si dejaba de hacerlo, comenzaría a devorarlo a él. Tres años hacía que Ramón la tenía metida en el bolsillo de su pantalón o en la bolsita de lana roja bajo su almohada. A veces parecía sentirla rozando su muslo o moviéndose bajo su cabeza; alguna vez la sacó para mirarla, tratando de descubrir la fuerza que la poseía o el poder que la habitaba, hasta aquel momento en que vio con terror cómo paría: comenzó a crecerle como un grano que al reventar largó un hijuelo, una piedrita que empezó a moverse.
Asustado, Ramón, se la regaló a su vecino, el Damián, a quien desde entonces se le terminó la miseria. Así sucedió varias veces, y fueron otros tantos regalos que hizo a sus amigos, con quienes, sin embargo nunca debía enfrentarse en el juego.
Cuando se cansó de su amuleto y pensaba desprenderse de él, sucedió lo del Damián. Éste le había dicho que ya no le gustaba la piedra y que la había tirado a la laguna. No lo hubiera hecho: primero una yarará picó mortalmente a su mujer que estaba lavando ropa en la orilla del río, y después fue el mayor quien se ahogó sin saber cómo, pues sabía nadar. Cuando sacaron al muchacho estaba todo comido, como por pirañas, dijeron, pero era raro, porque allí nunca las hubo. Damián comenzó a desmejorar y se fue enflaqueciendo, como secando. Cuando murió, su madre encontró la piedra bajo su almohada, húmeda y brillante, cual si no la hubieran tirado. Dicen que la pobre vieja la guarda y alimenta, de puro miedo, nomás.
Desde entonces, Ramón comenzó a mirar a la suya con temor y con rabia, sin saber cómo librarse de ella, y que luego no lo persiguiera.
Acudió nuevamente a la payesera y ésta le enseñó el rito secreto: debía rezar a Nuestra Señora de las Piedras, hacer la señal de la cruz y, de espaldas al río, arrojarla sin volverse a mirar… ¿Él no se había vuelto? Le sacudió un temblor. No, le habría parecido, nomás. Y siguió caminando, pero no seguro, sino vacilante.
No supo cuánto anduvo por ahí. Al llegar a la casa lo recibió un fuerte olor a pescado frito y el alegre saludo de su muchacho:
- ¡Papá, mirá lo que sacamos con el dorado!
En la palma de su hijo, húmeda y brillante, la piedra, como agazapada.
INICIACIÓN

Y en la caja de la guitarra llevan
un crótalo seco.
(Folclore tradicional)
Ellas son las yaras de la música
(dicen por el bajo Pujol)

- No, aquí no quiero cantar –decía el Negro mirando con recelo a su alrededor. La fosforescencia lunar envolvía a la barranca y apuñalaba al monte. Todo el río era un mágico espejo en cuya orilla seres y formas difusas reflejaban escenas fantásticas. Esquivos a los disolventes rayos de la luna llena, los peces yacían ocultos en la profundidad. Fracasados compañeros de pesca y hartos de chapotear en la playa, le insistíamos al Negro para que cantase.
Pero él se negaba. Al fin, medio entonado, accedió.
- Pero no se asusten –dijo el negro como alertándonos y comenzó a templar su guitarra, sin dejar de mirar hacia las sombras que venían de entre los árboles.
Y volvió a estremecerse como la primera vez…
- ¿Así que vos querés ser guitarrero? –dijo de entrada la mujer sin que él hubiera abierto la boca.
- Sí – respondió el muchachi, temeroso mas decidido. Realmente quería ser guitarrero, pero no tenía cómo pagarse para aprender y la única solución era ésa: ir al rancho del bajo, un rancho a donde llegó juntando mucho coraje y donde, sin embargo, en cada plenilunio habría de volver.
Una inquisidora mirada recorrió el porte atractivo y esbelto del aspirante a guitarrero y cantor.
- Está bien, venite el jueves por la noche con tu guitarra –concluyó la vieja, luego de haber leído en los ojos pardos toda su ansiedad de diecisiete años.
Así comenzó el Negro su iniciación de guitarrero con la curandera del barrio, allá por el bajo Pujol. Primero fueron los rezos a San La Muerte y a San Juan Bailón, rodeados de velas rojas: el uno le daría la energía de sus huesos y el otro la alegría de su espíritu. Siguió la purificación con el humo del tabaco y del floripón; la aspersión con ramas de ruda y agua bendita extraída del cardo rojo, el caraguatá; las vibrantes gárgaras con el fruto sonoro de las plantas de las víboras, el mbói rembiú, y el frotamiento con las hojas aromáticas del pachulí.
- Esto te librará de tus enemigos –decía la curandera, mientras le frotaba cuello y garganta con sus huesudas y arrugadas manos.
Continuó el novenario con el azote de ortigas sobre sus brazos; el cansancio de sus músculos pisando agua de tormenta recogida en el mortero y aquel miedo al silencio y a la oscuridad del monte cuando debió pulsar, justo a la medianoche, la cuarta cuerda de su guitarra atada al cedro, el alma palabra, el árbol sagrado de los guaraníes. Y así llegó el viernes de luna llena.
Sobre un montículo de piedra repitieron algunos ritos del novenario. Luego le dio a beber un preparado de caña y ruda, banana y mburucuyá.
Después, con una canasta, la mujer se perdió en el monte. Hubo una serie de silbidos y tintineos y enseguida volvió con la canasta tapada.
- Desnudate –le dijo.
Obedeció el muchacho. Y al tenue fulgor del plenilunio resplandeció la armonía del cuerpo adolescente con vetas de cobre, arcilla y miel. Brillaban sus ojos, pero él ya no veía casi nada. Brillaban sus ojos, pero él ya no veía nada. Estaba como en trance, alucinado.
No vio cuán súbitamente la mujer abandonaba su envejecida piel y surgía transformada en bellísima joven; ni cuando ésta volcaba el contenido de la canasta sobre el suelo; ni tampoco percibió la entonación de la cantinela guaraní, a cuyo conjuro las sueltas víboras cascabel comenzaron a acercársele muy lentamente.
Las sintió, sí, frías y viscosas, cuando empezaron a subirse por sus piernas, a enroscarse por sus muslos, por sus brazos, y deslizarse por su cuerpo. Alguna se alzó mirándolo sibilante a la altura de sus ojos sin que él pudiera emitir un solo grito, o mover un solo músculo, aunque sus desorbitadas pupilas revelaban su terror.
Cuando cesó el canto, ellas bajaron perdiéndose en la oscuridad del monte. Fue entonces que la rejuvenecida mujer comenzó a ungirlo definitivamente con sus manos.
Nunca supo el Negro cuánto tiempo más estuvo allí, pero sí que desde aquella noche hubo magia y encantamiento en su guitarra y en su voz…
- Bueno, cantá de una vez – le dijimos al Negro, sacándolo de su breve pero intensa ensoñación. Y nuestro amigo se puso a cantar.
Y era una voz y era un sonido que iban tomando formas y colores, tonalidades nunca escuchadas o emitidas, que parecían corporizarse en las imágenes que evocaba o en los sentimientos que transmitía: tonos bajos, altos o quedos semejaban murmullo de fronda, reclamo de pájaros, susurro de viento; por instantes, la voz adquirida placidez de agua, destello de rayo, desvelo de grillo. Con esa extraña ductilidad, música y canto nos envolvían, atrapaban, seducían. Y así duró casi una hora aquella magia, hasta que al fin voz y sonido fueron durmiéndose sobre las cuerdas de la guitarra y se apagaron. Tan sólo apareció continuar el eco, la vibración de las notas, su repiqueteo, pero, no era el eco, no, era un tintineo cercano, muy próximo, allí. Y fue entonces cuando, llenos de pavor, las vimos erguidas a nuestro lado.
-¡No se muevan! –gritó a media voz el Negro -. No les van a hacer nada. Sólo vinieron a escucharse y ya se va.
Efectivamente, concluido el canto, ellas se alejaron con el vibrante cascabeleo de sus crótalos.